En el reino de los niños sin párpados
el sueño es un animal huérfano.
Los más salvajes lo atraviesan con lanzas,
lo aturden a pedradas
y dejan que se desangre entre peonías.
El sol se pone.
Los labios de los verdugos se vuelven negros.
***
Como um rio correm os dias e este espaço é uma margem onde deito pedrinhas à água.
Sem comentários:
Enviar um comentário