Aquellas calles empedradas
de los primeros saludos,
de faldas cortas con calcetines,
de siluetas femeninas
que empezaban a despuntar.
Mientras la música sonaba
en un recinto cuadrado,
que hoy es Patio de Comedias,
bailaban corazones,
soñaban atardeceres,
bebían la vida poco a poco
como líquido fresco.
Por debajo de los arcos del paseo
caminan mujeres
que tienen ante sus ojos
a las amigas de siempre,
las fotos de los que se fueron
y llegaron,
la belleza madura
de un espejo que nunca engaña.
60 otoños de ver volar las hojas,
60 inviernos de besos cálidos,
60 veranos de viajar con la mirada,
60 veces primavera.











































