CAMINO
DONDE el pueblo termina
la tierra recupera lo que es suyo.
Como un Moisés moderno
el asfalto divide
en dos el campo;
A un lado girasoles
radiantes como estrellas,
al otro, trigo seco y amapolas
con el color del pan y de la sangre.
Y en medio de los dos, en equilibrio,
nosotros,
con una pierna puesta
en cada mundo.
***
BLANCO SOBRE BLANCO
JUNTO a la cama,
sin saber que decir,
posa mi padre
su mano en mi cabeza.
Con un gesto le sobra
para hacerme saber
todo aquello que calla.
Bendito sea el silencio
que nos colma los ojos
Quién supiese escribir
de esa manera.
***
APOLOGÍA DEL RUIDO
CON SU VIENTO del norte
barre octubre las calles
empujando a los niños
de la plaza a la escuela.
Todo sucede igual que cuando estabas.
Ya regresó el silencio del otoño
a darle voz al mirlo y a la lluvia,
al susurro lejano de unos pasos
que con certeza sé que no son tuyos.
Crujen las hojas secas,
con un lamento triste,
y al recordar tu nombre siento frío.


Sem comentários:
Enviar um comentário