Llamé a una puerta
Esta mañana
llamé a una puerta,
quería ofrecerle
a quien me abriera
mis palabras,
mi amistad sincera.
Nadie respondió
a mi llamada,
la casa
estaba vacía
sin palomas,
sin geranios.
Esta mañana
llamé a una puerta,
y la niña que me abrió:
“¿Qué quiere usted, señor?
Mi mamá no está en casa.”
“Nada importante, amor,
que pasé por la calle
y entré a saludarla.
Nada importante, amor.
que vine a ofrecerle
un poema y una flor”.
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Autor: Olivier Herrera Marín


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